Tiempos de cosechas, con el agregado de un nivel de actividad general en expansión, recuperado del bajón de 2008-2009, y con perspectivas alentadoras al menos en el mediano plazo. El buen momento por el que atraviesa la economía argentina muestra un correlato en uno de los sectores más dinámicos, como es el comercial.

En Tucumán, el comercio es un fiel reflejo de la marcha de la economía. Así, si el Gobierno paga los salarios y a sus proveedores al día, y si los precios de las principales producciones -azúcar y limón- son satisfactorios, los negocios venderán más y mejor.

"El comercio ha tenido un auge interesante, con aumentos de ventas en ciertos rubros más que en otros, como juguetería y productos electrónicos", reveló a LA GACETA Raúl Fioretti, presidente de la Cámara de Comerciantes de San Miguel de Tucumán.

Dejó en claro, sin embargo, que se observa cierta tendencia a la evolución de un consumo más "pensante", de gente que compra lo que necesita o lo que realmente le interesa, que no gasta por gastar.

"La parte electrónica tuvo importante movimiento en lo que respecta a crecimiento, muchas veces por los créditos con tarjetas, que es el único crédito que hay. La firma que no vende a través de tarjetas es muy difícil que pueda competir", sentenció Fioretti.

Sin embargo, comentó que es evidente que el Banco Central está intentando frenar la política de acaparamiento de dólares para controlar la emisión de pesos.

"Hay un notable ingreso de dinero en el mercado; hay mucha plata en circulación, en buena parte por efecto de los planes de subsidios que da el Gobierno nacional. O sea, hay mayor consumo, pero no mayor crecimiento en el empleo, porque mucho del circulante proviene de los subsidios", añadió.

Reconoció, no obstante, que el impacto de la economía real en el comercio es importante. "Mientras los ingenios y las citrícolas estén funcionando, se notará en las ventas comerciales. Hubo una buena campaña de limón y marcha bien la zafra, aunque habrá que ver el verdadero impacto de las heladas en las producciones de esta temporada", apuntó Fioretti.

Sin bancos
El titular de la Cámara de Comerciantes de San Miguel de Tucumán hizo hincapié en que las empresas comerciales aprendieron a subsistir alejadas de los bancos. "Intentar obtener un crédito a través de los bancos es imposible. El crédito bancario para el mediano comercio no existe; no hay crédito para invertir porque está muy caro, pese a que los bancos están repletos de dinero. A una empresa que no tiene sus capitales propios le resulta muy difícil funcionar, porque el crédito bancario es muy caro", precisó. Reveló que las entidades financieras cobran una tasa del 4% mensual para operar en descubierto, lo que torna inviable esta operatoria crediticia.

Una preocupación recurrente en la economía argentina es el avance de la inflación. "Lo que más preocupa es que no se sabe cómo va a terminar. Hugo Moyano (líder de la CGT) dice que mientras haya inflación con plata no habrá dificultades; el problema, según el gremialista, es cuando se juntan inflación con recesión", remarcó. En esta línea, Fioretti evidenció que en el sector comercial tucumano hay dudas sobre lo que puede pasar con la economía en el mediano o largo plazo. "No se sabe qué pasará en el futuro, ni se sabe cuánto durará el circulante, porque el control de precios que ejerce el Gobierno es nefasto. Ahora pretenden aplicar la Ley de Abastecimiento en los combustibles, pero esta norma nunca funcionó en la Argentino. A lo mejor brinda una solución inmediata, pero es probable que a futuro traiga más problemas", agregó.

Reconoció que el comercio tucumano se beneficia con la política bancaria de financiar hasta en 50 cuotas fijas las compras con tarjetas de créditos. "Lo de las cuotas es una señal de que no puede vender de otra manera. Pero el que consume de esa forma no sabe qué puede pasar dentro de un año, y si podrá pagar. Este no un negocio del comercio, sino del banco, porque es un crédito disfrazado. Al final, un plasma de $ 5.000 a 50 meses termina costando $ 8.000, por la tasas administrativas, el seguro, la renovación anual de la tarjeta y otros gastos", explicó.

El presidente de la Cámara de Comerciantes de San Miguel de Tucumán coincidió con la idea de que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner sustenta la economía nacional en el consumo interno. "Las perspectivas son alentadoras al menos hasta fin de año. Luego, habrá que ver cómo se atienden las variables que podrían afectar la marcha actual de la economía", concluyó Fioretti.